Con la llegada de la información digital y el libro digital, es normal que muchos se preocupen por el futuro del libro y más teniendo en cuenta lo arraigado que este símbolo está en nuestro subconsciente. Según las propias palabras de E.R. Curtius recibe su consagración suprema del Cristianismo, religión del libro sagrado, utilizado tanto a nivel de significante como de significado.
Respecto al significado de libro, cabe decir que existen múltiples definiciones, aunque todas convergen en que es el soporte material de una determinada información, algunos matizan que ordenada en función de la lectura.
Por otro lado, en nuestra civilización, el libro es históricamente todo un signo, un valor. Empezó a cobrar gran importancia en nuestra historia desde el siglo XI, y acabó por convertirse en signo de poder, hasta que en el XVIII se liberaliza el mundo editorial, y se regulariza el comercio impreso.
Así, la moderna civilización del libro, la nuestra, surge de las revoluciones democráticas del siglo XVIII, y representa una visión particular de la vida cultural vertebrada alrededor de los ideales el individuo autónomo, el acceso universal al conocimiento y el debate y la reflexión pública.
Por todo este peso en nuestra cultura y psique, pero también por la calidad inferior que de momento ofrece el medio digital, en cuánto a comodidad y definición, no podemos hablar de la desaparición del libro escrito a corto plazo, además de por las razones mencionadas, también influye el que la lectura digital todavía no haya encontrado su propia simbología, ya que la lectura tradicional implica relación con el soporte. Se podría decir que no es sólo un acto intelectual, sino también, un acto físico, sensual, al que el cuerpo se habitúa.
Por otro lado y como indica Lawrence Lessig, las nuevas tecnologías no siempre sustituyen a las antiguas, la radio, es un ejemplo.
Pero en un futuro cuando los nuevos soportes ofrezcan una igual o mejor calidad respecto a la facilidad de lectura y al confort, y por otro lado, tengan una alta fiabilidad en cuánto a su almacenamiento para la memoria histórica, simplemente quizás cambiemos globalmente de soporte…Y también de imaginario, si es que hacemos caso a Malraux cuando dice que una modificación de las actitudes de lectura comporta necesariamente una modificación en el imaginario, tal y como se produjo en la Edad Media con la llegada del libro.
Pero en un futuro cuando los nuevos soportes ofrezcan una igual o mejor calidad respecto a la facilidad de lectura y al confort, y por otro lado, tengan una alta fiabilidad en cuánto a su almacenamiento para la memoria histórica, simplemente quizás cambiemos globalmente de soporte…Y también de imaginario, si es que hacemos caso a Malraux cuando dice que una modificación de las actitudes de lectura comporta necesariamente una modificación en el imaginario, tal y como se produjo en la Edad Media con la llegada del libro.
Y sabemos que los cambios culturales son lentos y reciben influencias externas, difíciles de controlar.
Y sabemos que no tiene sentido hacer predicciones, si quiera a medio plazo, en un sistema caótico como el nuestro, pero si el nuevo paradigma que se nos presenta nos puede ayudar en nuestras vidas, ojalá que podamos ver materializada la idea del libro red, que J. Rodriguez define en Los futuros del libro como a una entidad en la que se combinarían las mejores propiedades y características de ambos soportes, del libro físico cerrado y estructurado, y de los soportes digitales, porosos y ensamblados, la de un texto central, organizado, que es lugar de encuentro de una comunidad que lo lee, lo manipula y lo reestructura.
Y si fuera cierto aquello de que la realidad siempre supera la ficción...seguro que también, si acaso en ese momento futuro, quedara algún superviviente nostálgico que se resistiera a las ventajas digitales, al hipertexto, a la red, a lo multimedia y a apagar los libros, seguro que podría, bajo demanda al menos, solicitar un clásico; quizás ya, una pieza de coleccionista de libros de papel.
Yo, sin duda, los guardaría como a un tesoro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja aquí tu comentario: